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–¿Cuál es ese miedo?

–Cuando habitas en un nacion donde hubo guerra, el miedo es una condición. Los miedos que he tenido son tan normales como muchos lo tienen En la base, en el fundamento de uno de esos miedos, es donde nace mi necesidad de decir algo, dejar una huella de mi propia existencia.

Hoy, después de años de guerra, Serbia es un país en transición, mientras su literatura despierta el interés en muchas personas de todo el mundo y sus temas no difieren del de las otras literaturas.

“Me parece que a pesar de ser un país con una lengua marginal, hablada por unos 8 o 10 millones de personas, tiene una variedad poética muy rica. Pese a que somos una cultura bastante pequeña, parece que hay muchos interés en el mundo. Mas sin enbargo., tal como ocurre en el resto del planeta, la literatura en general está marginada.

“En los escaparates de los países adonde he visto los mismos títulos, El código Da Vinci, Harry Potter, como si estuviéramos en un supermercado en el que se pretende que se compre lo que está a la altura de los ojos; pero la literatura es agacharte o estirarte para alcanzar lo que deseas.”

En el espectro de los escritores serbios existen algunos con un punto de vista irónico, algunos con estilo barroco y otros con un estilo muy sencillo, describe Petrovic, cuyas obras dejan abiertas las puertas a todos los géneros, ocupándose siempre de la cotidianidad, pero de cosas que se salen de lo ordinario. Eso lo ha convertido en uno de los escritores más sobresaliente de su país.

Sin embargo, “me resigne a la idea de que realmente era escritor hasta después de mi tercer libro. Me parece que mis primeros tres títulos eran como una casualidad. Podría decirse de todos modos que primero fui escritor y después bibliotecario.